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Nuestra historia comienza en el año 2017 cuando Dios pone en nuestro corazón el deseo inmenso de trabajar en su misión y el entendimiento de la misma, en ese proceso de investigación somos concientes que existen alrededor del mundo muchas organizaciones llámese: ONG - Fundaciones - Ministerios - Iglesia - Agencias Misioneras, entre otras, que están compuestas por personas en cuyo corazón late el ayudar a otros por medio de los talentos, dones, recursos y capacidades entregados por Dios para servir con misericordia y compasión a los más necesitados.

A inicios del 2018 durante un CIMA en la ciudad de Panamá surge la gran pregunta: ¿Cómo lograr que todos trabajemos como cuerpo de Cristo aprovechando lo que ya existe en el mundo, trabajando de manera colaborativa y con un solo propósitos, que el nombre de Dios sea exaltado y que más personas de toda etnia y nación puedan adorarlo en Espíritu y en verdad, entendiendo que todos somos llamados a ser parte de la gran comisión?, y de allí nace Pinwin Misiones a inicio del 2019, como una aplicación móvil que te permite ingresar y compartir tu perfil y buscar en varios lugares la manera de servir a otros y ser parte de esta comunidad.

Ya para el 2020 iniciamos a trabajar en el crecimiento y fortalecimiento de la comunidad, se lanza la página web que hoy estás visitando, y siendo parte de ella podrás encontrar información que contribuye al conocimiento Global de la Misión de Dios.

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Somos un Equipo Comprometido y nos Apasiona ser parte de la Misión Global de Dios.
Mauricio Porras
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Marcela Sicachá
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Lina Malaver
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Karen Marín
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Bienvenido a Pinwin Misiones
Nuestra Visión

Ver a las personas y organizaciones interconectadas sirviendo en la misión global de Dios, compartiendo los dones y talentos entregados por el Espíritu Santo, para trabajar como cuerpo de Cristo, hablando del amor y la gracia de Dios en cada etnia y nación de Dios.

Nuestra Misión

Unir a personas y organizaciones que juntos  bajo el sentir de Dios podamos ser agentes de transformación, compartiendo e  intercambiando  proyectos y  estrategias para llevar mensaje de salvación con fe y esperanza.

Nuestros Objetivos
  • Unir a más personas a caminar en la misión de Dios
  • Entregar un mensaje de esperanza y propósito de vida.
  • Ser Luz en medio de la oscuridad.

Guatemala
19 años

“La palabra del Señor en Mateo 28:19 nos manda a ir y hacer discípulos a todas las naciones. Dando respuesta a ese versículo le dije al Señor con todo mi corazón Heme aquí, envíame a mi. El viaje a la Misión Piapocos fue para mi un reto desde el momento que propuse en mi corazón ir. Al estar en la misión tocó mi corazón ver la necesidad de Jesús en la vida de los niños, fue maravilloso poder compartir con ellos un poco de todo el amor que Jesús nos a dado, fue un poco difícil ya que no hablo el mismo idioma que ellos y las culturas son diferentes pero la satisfacción de llevar la palabra y poder hacer sonreír a los niños al compartir con ellos es mucho mayor que cualquier dificultad. Deseo con todo mi corazón seguir llevando la palabra a donde Jesús quiera que vaya y anhelo con todo mi corazón también que más personas puedan decir SÍ a la voz de Dios y poder así, vivir este tipo de experiencias que literalmente "TE CAMBIA LA VIDA". Motivo a más jóvenes para que puedan involucrarse y encontrar su lugar en la Misión de Dios, los motivo para que puedan creer y confiar en la perfecta y buena voluntad de Dios y poder llevar así de Su luz y amor a aquellas personas que lo necesitan”

Ana Luz Vargas

México

"Desde el día que supe que Cima internacional tendría experimenta Colombia, dispuse mi corazón para ir y fue todo un reto y acto de fe llegar hasta allá. Estar en la comunidad de Piapocos fue toda una experiencia intercultural (porque el grupo que visitamos la comunidad éramos de diferentes países, teníamos diferentes hábitos y costumbres, así como diferente forma de entendernos aun cuando todos hablábamos español y entre todos ellos yo era la encargada de la cocina, tenía que orar para que Dios obrara en mis manos y en el paladar de ellos, y por lo menos se pudieran comer todo, ví la multiplicación de Dios todos los días en lo que comíamos) y transcultural, porque al lugar donde fuimos, tenían diferente idioma, no conocía su ideología, sus creencias, sus costumbres y tenía temor de ofender su cultura al hacer o decir algo inapropiado que fuera normal para mí y poco convencional para ellos, y con eso cerrar las puertas al evangelio, estuve designada para trabajar con mujeres, totalmente diferentes a las que estaba acostumbrada a tratar, inicialmente me costó trabajo comunicarme, las percibía distantes, pues no decían nada y si decían algo no entendía, quería por lo menos leer su lenguaje corporal pero no mostraban expresiones, después todo cambio, por lo menos reían y eso me hacía pensar que ya habíamos entrado en confianza, después la ayuda de alguien que tradujo fue muy importante, porque nos podíamos comunicar ya con todas. Fue lindo visitar a hermanos en la fe, conversar con ellos, ver qué ya tienen la biblia traducida a su idioma y cómo algunos comparten su fe con personas de su comunidad para que los demás conozcan, ver cómo han permanecido en la fe y las adversidades que enfrentan para continuar su caminar con Dios. Me llevo este aprendizaje en mi corazón “donde quiera que vayamos podemos ser los labios, pies, los brazos de Jesús para que otros le conozcan y se acerquen a Él”.

Flavia Corcuera

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